Contrariamente a lo prometido en la entrada anterior, en esta no habrá ningún dibujo. De hecho sera la primera entrada sin ninguna imagen en lo que va de este blog. No es habitual que este blog se ocupe de cuestiones de actualidad, pero tras asistir a través de los medios de difusión del alegato de defensa del represor Antonio Bussi en su juicio por crímenes cometidos durante la ultima dictadura militar argentina, me veo obligado a hacer una par de consideraciones que considero pertinentes.
La primera es que pienso que, por mas indignante y doloroso que pueda resultar, es necesario desde el punto de vista histórico que se de a los autores de estos gravísimos hechos la oportunidad de hacer su descargo. Considero que de esta forma pasa a primer plano una cuestión central, que es que, asumiendo que realmente haya sinceridad tras sus palabras, la convicción que hayan podido experimentar o los ideales que hayan creído servir no hacen mas que resaltar el hecho clave de que la tortura, el secuestro y el asesinato son actos que exigen el mayor de los castigos y la mas rigurosa de las condenas.
Otra cuestión que me parece interesante es que el reo haya traído a colación en uno de sus párrafos el tema de la venganza. Confundir justicia con venganza no es una mera estratagema o una simple burla a los mecanismos del estado de derecho, sino un error básico de concepto. Una condena dentro de los limites de un sistema legal se considera justicia, mientras que, considerada rigurosamente, la venganza consistiría en buscar la reciprocidad del ojo por ojo, es decir en hacerles a ellos lo mismo que hicieron a sus victimas.
Les pido disculpas por haberme puesto serio por una vez, y también por haber faltado a lo prometido en mi entrada anterior, les aseguro que en la próxima entrada si que no faltaran... ¡Chicas con ropa ajustada!
viernes 8 de agosto de 2008
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